El CEO por unos momentos se quedó en silencio, no sabía que la hija de su asistente estaba en el hospital, ella no lo mencionó
Se dió cuenta que sabía muy poco, casi nada de la mujer que había convertido en su esposa
— Enseguida salimos para allá, no descuiden a la niña — ordenó el hombre, vió que Romina estaba bebiendo un sorbo de champaña, quizás era para aplacar sus nervios pero que le vendría muy bien para decirle lo que estaba pasando
— ¿Sucede algo? ¿por qué tienes esa cara? — preguntó la