La novia se veía muy hermosa, el vestido le quedaba como un guante, sus bellos ojos azules resaltaban, había algo en ellos que mostraban incertidumbre, conociendo el carácter del perverso CEO con el que se casaría, ¿quién podría culparla? Nathaniel, era aterrador muchas veces
— CEO Diamantis, podemos comenzar con la ceremonia, debo salir cuánto antes del país, mi esposa se encuentra en los Estados Unidos recibiendo quimioterapia y quiero estar a su lado — pidió el juez
— Romina, debemos comenz