Nathaniel Diamantis le llamaba a su amigo, su situación era delicada, de verdad esperaba que ya hubiese resuelto algo
— ¿Creés que puedo resolver algo? ¡estoy jodido, amigo, estoy perdiendo a mi familia frente a mis ojos y no puedo hacer nada!
— ¿Cómo que no puedes hacer nada? eres un mafioso, un Boss de la mafia Americana, tienes un poder que pocos se pueden llegar a imaginar, ¿cómo me dices que no puedes traer de regreso a tu esposa y a tu hijo a Grecia? debes estar bromeando, ¿cierto?
— ¿Cua