Eliester, cortó la llamada con el poderoso mafioso Castrioli, él había seguido viendo de vez en cuando a Alondra, no la había perdido de vista, y le había reiterado que estaba muy interesado en ella, y que iba a conseguir el permiso para ser novios tarde o temprano
— ¿Qué fué? ¿qué fué lo que te dijo Nathaniel? — Lenin, preguntaba a su hijo
— ¡El señor Castrioli, me va a recibir, incluso dijo que su esposa ordenará una cena especial, que me veía a las ocho! ¡Carajo, Papá, creo que lo voy