No estaba en nuestros planes tener que estar listos tan temprano. Se suponía que desayunaríamos en calma y luego tomaríamos un baño juntos, pero aquí estamos vistiéndonos a toda prisa. Debo admitir que me distraigo de sobremanera viéndola, sobre todo cuando se coloca esa falda que dibuja sus perfectas curvas.
—Te ves bellísima —pronuncio y me acerco a ella mientras que termino de abotonar mi camisa.
—Tú también te ves muy bien, ese pantalón te hace justicia —habla y sonríe—. ¿Vamos? Esperemos a