Al día siguiente: 18 de julio
El estrés y la preocupación no me han permitido dormir. Ahora no son los problemas de la empresa los que me mantienen en vilo si no el peligro que corre ella, el bebé, y hasta incluso yo. Cuando todo aquello sucedió, yo me sentía igual, y es que en el fondo sabía que el peligro por meterse con los negocios de esa gente era inminente.
Tenía otros planes para nosotros, solo quería mantener a Haizea cerca de mi para poder ver como ese bebé crecía dentro suyo, pero aho