El trayecto hacia la casa es silencioso. Nicole se siente cargada de una inmensa molestia, que ni siquiera la suave melodía que suena en la radio del auto logra calmar. Mientras mantiene la vista fija en la carretera, sus manos aprietan con fuerza el volante. Alessandro, sentado en el asiento del copiloto, observa de reojo a Thiago en la parte trasera, quien mantiene la cabeza baja, evitando cualquier contacto visual con su madre. Optó por ir en el auto con ellos en lugar de en el suyo, pues con
Liseth Torrealba
"Nuestras acciones siempre vuelven, y tenemos dos opciones, permitirles causar daño, o enfrentarlas y corregirlas."