Nicole sigue sosteniendo el auricular en alto, su corazón aún latiendo desbocado por la llamada anterior. Alessandro, al otro lado de la línea, percibe su respiración entrecortada y la tensión que inunda el silencio entre ambos es mucho.
—Nicole —repite él, esta vez con un tono más suave, pero igual de urgente que el primero—, ¿qué está pasando? ¿Está todo bien?
Ella permanece en silencio, lidiando con su torbellino de pensamientos. Por primera vez, Nicole puede sentir el deseo de contarle todo