IAN & KIRSTEEN #4
El olor a desinfectante qué impregna cada rincón del pasillo, es un horario que jura que nunca va a poder acostumbrarse. Tal vez porque se le hace demasiado frío, extremadamente limpio o totalmente impersonal. Aun así, Kirsteen permanece inmóvil frente a la puerta entreabierta de la nueva habitación mientras observa a las enfermeras y médicos entrar y salir constantemente. Dos enfermeras acomodan el equipo de monitoreo cerca de la cama, un terapeuta revisa los registros clínicos y otro hombre aj