SARA.
—Pero… ¿Iremos al centro comercial? —tomé un aire profundo y asentí por cuarta vez hacia Liam, que cuando quería, era demasiado insistente.
—Mi amor… vamos a ir. Solo qué mamá necesita ir a atender un asunto, ¿de acuerdo?
Él asintió con su carita sonriente, mientras Dana me miró.
—Falta muy poco… —asentí mirando al frente e indicándole al chofer que estacionara delante del auto que había frente a la tienda.
—No vamos a comenzar, Dana… me casaré con Oliver, punto final.
Bajamos en el insta