ADAM.
Pasó al menos una hora para que Sofie se calmara, y cuando eso terminó, ella ya no quiso ver su celular de alguna manera.
—Fui… Yo fui una venganza, Adam… —los labios de Sofie vibraron y me apresuré a cortarla—. Pero te lo juro… fue tan real… fue…
—Sofie… Estoy convencido de que en un principio fue así… pero ¿3 años? Nadie toma tanto tiempo para vengarse… —ella me miró con tristeza y negó.
—Yo… siento que lo amo tanto, Adam… no te imaginas lo increíble que ese hombre ha sido conmigo. Todo