EMMA.
Una quería que, el embarazo durara toda la vida, porque de cierta forma había sido la etapa más bella y feliz de mi vida, sin lugar a duda los mimos de Noah eran indescriptibles. Su forma de protección, y querer que yo siempre fuese su prioridad, solo hacían que amara a este hombre más de la cuenta.
Pero cuando por la noche comenzaron unas puntadas un poco tolerables, supe cuándo me recosté en la cama, que no sería una noche tranquila, y como resultado, a las seis de la mañana estaba con