NOAH.
—¿A la clínica, señor? —negué rápidamente, y miré hacia todas partes del aeropuerto.
No podía descifrar a ciencia cierta quién nos estaba viendo ahora o si Andrea tenía hombres a su servicio, aunque lo más seguro era que sí, y tuve que tomar una decisión rápida.
—Llévate a Emma, trata de perderte entre la gente, y llévala a la mansión. Llama a un médico y que vaya… mantenme informado…
Le pasé a Emma desmayada a Max, y luego tomé su rostro, mientras trataba de ocultarme en unos pasillos. M