EMMA.
Noah masticaba su comida en silencio, y yo hice lo mismo cuando me sonrió.
—¿Qué? —me preguntó tomando su copa de vino y negué.
—Sé que me has dicho que te atrajo mi fragilidad… y que todo en mí demostró que estaba en la mierd@… pero, ¿solo te atraen las mujeres indefensas?
Y sentí que se tensó un poco.
Tomó la servilleta para limpiarse la boca, y luego me miró.
—No es solo eso Emma, no busco indefensas… cuando una persona está lastimada, está susceptible, y puede experimentar las cosas c