—Cómo olvidarlo. Una golondrina, justo como acabas de llamarme hace un momento.
—Bien, la razón de ese tatuaje eres tú.
Un gesto de sorpresa se dibujó en su rostro.
...
Narra Alan.
Después de tenerla en mis brazos ya no podía dejar de pensar en ella. Su aroma se había impregnado no solo en mi piel, sino en mi alma. Pensaba en tantas cosas, pero tenía dos demasiado claras; no me arrepentía de nada, quería el divorcio.
Ese día Vanessa llegó en la tarde como si nada hubiera pasado, me llevó