Mundo ficciónIniciar sesión- Dejemos de hablar de este incidente y no dejemos que la salsa se queme.
Apolo se vio obligado a soltarse y la vio pasar bajo el trueno. Sus perfectas caderas rodaban con cada paso vacilante.
Inhaló profundamente y caminó un buen rato hacia la cocina. Se detuvo en la entrada y así se mantuvo alejado de ella, en las sombras, para observa







