Mundo ficciónIniciar sesiónAgatha se dejó llevar por la emoción cuando él puso al recién nacido con sus grandes dedos dañados en su hombro. Tan formidable como una tormenta, como una criatura que emerge en la noche oscura, se impuso y dominó su espacio. Sintió como si estuviera siendo absorbida por la oscuridad de su mirada.
- Te lo dije Agatha, s







