Lily deambulaba por la cocina, absorta en sus pensamientos. La conversación que había tenido con Zola seguía dando vueltas en su cabeza. Dos manos las vieron deslizarse por su cintura, creando un maremoto en su interior.
- Me pareces sumergido en sueños, ¿me equivoco?
Traga antes de responder.
- Zola me conmovió, estoy muy feliz de haber podido discutir con ella, es una persona fuerte.
- Sí, ella es. Afirmó, tirando de su cabello hacia atrás.
Lily cortó el resto de los tomates con cuidado y sin