Agatha sintió que se le atascaba la garganta. La soltó, con su máscara de impasibilidad que nunca dejaba de preocuparlo. Con su estatura alta, constitución impresionante, sintió que estaba ocupando todo el espacio.
El poderoso ruso se alejó por completo para dirigirse a la barra.
- No tienes ...no Dijo tropezando con las palabras.
- Te recuerdo que eres tú quien se echó en la boca del lobo mi Caperucita roja. Declaró con voz ronca. Te acabo de dar un mordisco ...
Agatha se congeló cuando los es