Finalmente, la noche del escape llegó. Isabel se encontraba en su habitación, vestida con una simple bata de noche, esperando ansiosamente la señal de Daniel.
Laura le avisaría a Isabel cuando Daniel llegara,no podía perder tiempo.
Había empacado solo lo esencial, sabiendo que tendrían que viajar ligeros y rápido. El reloj marcaba la medianoche cuando escuchó a Laura tirar una pequeña piedra en su ventana esa era la señal. Se acercó con cautela y vio a Laura,esperándola en el jardín. Su corazón