La mansión Thornton, normalmente siempre se encuentra tranquila, pero desde hacía días, estaba en un estado de agitación contenida. La noticia del compromiso de Isabel con Lord James Ashford había sido recibida con una mezcla de sorpresa y aceptación por parte de la alta sociedad.
Sin embargo, dentro de las paredes de la mansión, la situación era mucho más complicada. Isabel había pasado los últimos días en un torbellino de emociones.
Su compromiso con Lord James se había anunciado públicamente