Mundo de ficçãoIniciar sessãoFernando se despertó y fue a darse una ducha, mientras se despertaba Teresa, que había pasado la noche con él.
Ella se despertó y escuchó la ducha, se desnudó y se dirigió hacia el baño, dispuesta a ducharse con él.
—Buenos días, príncipe. ¿Puedo ducharme contigo? —preguntó ella separando la cortina de la ducha.
—Buenos días, preciosa. Pero es muy estrecho y, si te duchas sola, estarás más cómoda —le contestó el detective.
—Pero hay sequía y hay que ahorrar agua —d







