El peso del rencor.
Narrador.
Ignacia había recibido varias llamadas por parte de Gregorio, en las que siempre le rogaba para que le diera una oportunidad de explicarse, y esta última llamada la conmovió más, ya que lo escucho totalmente abatido y analizó que tenía justamente un año que no le veía, y ansiaba hacerlo.
«Fui demasiado dura» pensó con sentimiento de culpa.
Ensimismada en esos pensamientos escuchó un arrullo que emitió Mateo, y sonrió al bebé cuando comprendió que ese sonido era su manera de exigir