Esa mañana, durante el desayuno, Dante apenas podía apartar la mirada del rostro de Sophie, quien estaba sentada en su silla con una expresión llena de felicidad, hablaba y bromeaba afectuosamente con él mientras se tomaba una tostada y le daba a Copito trozos de la corteza.
Esa mañana Sophie se sentía con más animó y quería salir, busco que ponerse y luego de mirar se decidió por unos pantalones oscuros sueltos y cómodos igual las zapatillas. Al salir de la casa por primera vez desde su lleg