De alguna manera, había esbozado una enigmática sonrisa y sintió cierta satisfacción al ver cómo sus ojos verdes se oscurecían con su propia frustración.
¡Un punto para Sebastian, por una vez!
Pero ¿cuánto tiempo podría mantener ese férreo autocontrol? Sospechaba que no mucho.
Charles y Ali no sabrían qué les había golpeado si llegaba a estallar. Sebastian era divertido y despreocupado, pero cuando lo provocaban demasiado, tenía un temperamento volátil. Un campesino, así lo había tachado Angela