—¿Y qué —añadió, incapaz de reprimir el impulso que la hizo mirar nerviosamente por encima del hombro— si alguien te viera entrar aquí?
Theo parecía completamente indiferente ante la posibilidad. —Pensarán, me imagino, que sentí la necesidad de estar a solas contigo.
Camille parpadeó confundida. —¿Por qué querrías estar a solas conmigo?
Él arqueó una ceja y pareció divertido. —¿Por qué los hombres suelen desear estar a solas con una mujer hermosa?
Un brillo oscuro apareció en sus ojos de párpad