C64: Lo mejor es que dejemos de vernos.
Roger se dirigió al hotel en el que su ex se alojaba y, en cuanto encontró su habitación, comenzó a golpear la entrada con la palma de la mano.
—¡Mónica! ¡Ábreme, ahora! —exclamó, furioso.
La mujer abrió la puerta y miró al CEO con espanto.
—¿Qué te pasa, Roger? —cuestionó, muy desconcertada.
—¿A qué fuiste al departamento de Taylor? —reprochó sin perder tiempo.
—N-No sé de qué me hablas —fingió demencia.
—Por supuesto que lo sabes y ni siquiera intentes evadir esto, porque no tendrás mane