El tiempo transcurrió y el acercamiento entre Taylor y Roger era cada vez más evidente. Se dedicaban sonrisas tímidas y miradas de soslayo, algunas que otras bromas inocentes y ligeros empujones con la intención de sentirse el uno al otro.
Se anhelaban en silencio y disfrazaban su amor con la amistad.
El CEO, por su parte, hizo las "paces" con Mónica, quien fue insistente en volver a verlo. Asumió que fue su error haber perdido la compostura y que estuvo mal el hecho de haberlo reclamado a pes