182

Pulsó un botón en el mando y una de las amplias puertas del garaje comenzó a abrirse. El aire fresco entró, pero ella agradeció el alivio que le produjo a sus nervios de punta. Javier se puso el casco, luego las gafas de sol. Por último, se calzó unos guantes de cuero negros.

—Sí —respondió ella, acercándose a la moto. Entonces se dio cuenta de que no era la idea del paseo lo que la ponía nerviosa, sino la idea de tocarlo. ¡Cómo le encantaba tocarlo! Se puso el casco, se ajustó la correa de la
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App