Mundo ficciónIniciar sesiónAriel la atrae con fuerza por su cintura, enterrándose en ella, que tira su abundante cabellera hacia atrás, dejando ver su rostro desfigurado por el placer de sentirse poseída de esa manera. Lo mira directo a los ojos.
—Te amo, Ariel, hace mucho que te amo, oh, sí..., otra vez —pide al sentir cómo él se entierra en ella—. Te amo... —y otra vez recibe la estocada—. Te amo, te amo,







