Julieta sabe que ya no había manera de escapar del hombre, de hecho también había pensado si había alguna manera de hacerlo y la respuesta era no, nadie era tan estúpido para llevarle la contraria a Maximus Ferran y si alguien se atreve a hacerlo el hombre ya había dejado en claro que no mata, pero destruye lentamente al traidor, la mujer levantó la cabeza que tenía agachada en ese momento sus ojos verdes miraron de manera intensa a Maximus, el hombre tampoco le había quitado los ojos de encima