Maximus le había depositado un pequeño beso en la nariz a Julieta, ella sentía sus mejillas aún calientes por las palabras expresadas por Maximus, la mujer es consciente de que el hombre es peligroso y tal parece que ahora era aún más peligroso.
— ¿Estás dispuesta a ser la Dama de la Mafia, Julieta Cerroni? - Msximus aspiró profundamente la fragancia de la mujer logrando estremecer el cuerpo de ella, Julieta había sonreído mínimamente, meses atrás no le había dicho que estaba dispuesta a todo