Julieta había ido a su entrenamiento habitual, mientras el hombre se había quedado en aquella habitación, pero aquello había sido por muy pocos minutos, puesto que después Maximus se había puesto de pie sus pasos eran sigilosos, algunas mucamas se habían cruzado con él, las mujeres todas las que servían a aquel grupo Organizado pertenecen a la orden Criminal algunas conocen a Maximus, pero otras no; sin embargo, ninguna pudo evitar no sonrojarse ante el respetable hombre que estaba pulcramente