Una semana después…
Marina hizo su maleta y bajó con ella para explicarle a Beto como llevar lo del taller, Dinora entró a la casa con su maleta también.
Beto trató de comprender todo lo que Marina le decía, la abrazó y le deseo suerte saliendo de la casa a seguir trabajando.
Dinora se acercó a Marina y le preguntó. “¿Estás segura de esto?”.
Marina asintió. “Si él no me recuerda. Y no puedo decirle quien soy. Lo que me queda es enamorarlo de nuevo”.
Dinora estaba feliz y abrumada por la gr