Erick le dijo lo que pasó. Marina lo escuchaba atenta.
Erick se levantó quedando encima de ella. “Podremos casarnos cuando termine el trámite, Tendrás una gran boda”. Él le explicaba emocionado. “Será en un gran salón, con muchos arreglos y comida de primera, un gran grupo musical y…”
Ella sonreía, pero tomó su rostro. “No quiero una boda lujosa, puede ser algo sencillo en la playa con nuestros amigos”.
Erick la miró detenidamente. “¿Segura?”.
Marina sonreía asintiendo. “No necesito lujos,