— Asombrosa historia, parece una novela de las dos de la tarde —bromea Ariana mientras bebemos nuestros cócteles en una pequeña mesa— entonces el famoso Adam, ¿Está libre? —pregunta observando la barra donde él se encuentra prendiendo fuego a un cóctel asombrado a las personas cercanas.
Aún no he podido hablar con él, pues el bar se encuentra un poco abarrotado de personas. Su compañero nos ha atendido reconociéndome, pero no ha hecho ningún comentario.
—Sí —respondo riendo—, creo que no sirves