Katerina Ivanov, dejó escapar lágrimas de felicidad. Había llegado a pensar que por él carácter de Sergey frío y huraño no tendría nietos, ella deseaba conocer su descendencia y ahora estaban sus nietos en la sala de estar, se sentía como un milagro.
— Sergey, ¿Ellos son...? ¡No puedo creer que por fin los hayas encontrado! ¿Cómo fué? ¿Dónde fue...?
— ¿Quién es ella, papá? ¿Ella es tu madre? — El curioso Aleksey preguntaba a su padre.
— Si, ella es mi madre, por lo tanto es su abuela.