Una cuenta pendiente saldada.
Después del festejo, los esposos llegaron a la mansión De Luca, Fiorela estaba muy cansada, ella solamente quería quitarse el vestido, ducharse y ponerse la pijama para irse a la cama.
Ella así lo hizo, Adriano se quedó unos momentos en el despacho hablando con su primo Alessandro Ferreti.
— Adriano, Jhonatan logró dar con los tres coches que huyeron de la emboscada todos están muertos a excepción de Pietro Ribak, ¿puedo matarlo yo mismo y así acabar con este embrollo si así lo quieres?