El viaje de luna de miel.
Fue inevitable que la sangre del ruso no salpicara los finos trajes de los primos Ferreti y del abogado. Adriano le había disparado justo en medio de la frente.
Ver a su esposa con esa palidez por el terror que le causaba el mafioso ruso lo hizo prometerse que lo mataría el mismo. Fiorela debía llevar una vida tranquila y sin sobresaltos, llevaba a su bebé en su vientre y no iba a permitir que nada la mortificara.
— Iuuuh.... ¡Adriano hubieras avisado que le ibas a disparar, este traje e