Soy el mundo para mí esposa, y nuestro hijo su vida.
Al empresario no se le movió uno solo de sus cabellos al hacer su confesión. Su carácter era indomable, recio, dominante. Solo con su esposa cambiaba a ser un esposo amoroso y con su hijo un padre cariñoso. Pero Ismael Rossi, era un hombre con el que debías tener cuidado.
— Como dije, no sabía que la gerente Smith ya tenía compromiso. Me alegro que me citara hoy, estaba a punto de invitarla a una cena romántica para declararme, me ha evitado el ser rechazado olímpicamente como un idiota.