Me iré a un largo viaje a Asia... Con el bebé.
A Griselda le cayó como un balde de agua helada la noticia que su esposo le daba a su hijo. ¿Cómo podía pretender él llevárselo?
— Ismael, no puedes estar hablando en serio. ¿Te vas a ir de viaje a Asia y te quieres llevar a mi bebé? Eso no... ¡Me opongo! ¡No te lleves a mi niño, además... ni siquiera me estás pidiendo que te acompañe! ¿Piensas irte a ese largo viaje tan lejos sabrá dios cuánto tiempo y dejarme aquí sola? Dios, ya no me amas, ¿Cierto? ¿Ya te da igual que este a tu lado o n