Nombrando a la princesa de papá.
En la habitación privada habían llevado ya a la madre y a la niña. La bebé venía despierta, estaba chupándose dos deditos, ella comenzó a llorar por qué tenía hambre.
— ¿Qué pasa pequeña? Isabella, ¿Por qué llora la bebé?
— Quizás tenga hambre, pídele a la enfermera un biberón, a mí todavía no me baja la leche.
El CEO fue por él biberón y se lo dió a su hija, ella comió y se quedó dormida de nuevo.
— Vaya, parece que nació con hambre nuestra nena. Por cierto quiero nombrarla, como