Isabella seguía esperando la respuesta de su hermano, ella quería verlo feliz, enamorado, pero al parecer los hombres poderosos y de negocios, no tenían tiempo para el amor, de verdad esperaba que encontrara una chica que lo hiciera feliz
El hombre dió media vuelta para ir a su habitación, la joven madre solo pudo escuchar una frase
— Creo que... si
Isabella dió un pequeño grito de emoción
— ¡Escuchaste Alexander, el tío puede que se nos case, ya quiero saber quién será la afortunada qu