Los próximos trillizos que me des.
El CEO ruso se preocupaba mucho por la salud de sus hijos. Habían sido varios años que no los tuvo a su lado, y era un padre primerizo. Podía ser excelente en su trabajo, incluso extraordinario, pero había cosas de la paternidad en las que todavía le faltaba experiencia. Sobre todo cuando sus pequeños diablillos querían imponerse sobre él.
Por insistencia de Aleksey terminaron yendo a la juguetería. El niño quería un nuevo muñeco de acción que estaba de moda.
Alexandrito también pidió un