La noche de mis sueños. Mi boda contigo.
La limusina llegó al fin a la entrada principal, Adriano bajó y se apresuró a abrirle la puerta a Fiorela.
— Ven aquí cariño, todo está bien, la amenaza ya ha sido retirada, no volverán a molestarnos por hoy, además hay mucha seguridad aquí y en los alrededores.
Pero Fiorela estaba algo pálida. Ella solo asintió y se dejó guiar por su marido.
Justo en la entrada estaban los señores De Luca esperando a su hijo y a su nuera.
— ¡Adriano, están bien?! ¿Cómo pudo pasar esto? Emma la madre