El amor se respira en el aire.
Isabella alcanzó a escuchar las palabras de su pequeño, a ella se le hizo chiquito el corazón. ¿Entonces eso era lo que su hijo deseaba?
— Ya estoy aquí, Alexandro come tu desayuno. Tienes que alimentarte bien para que crezcas guapo y fuerte...
— ¿Cómo papá? Mamá, ¿Ya viste como es de atractivo nuestro padre? Otro como él tan elegante y sofisticado no hay en este mundo.
— El tío Apolo también es muy apuesto, elegante y muy bien preparado. — Argumentó la madre.
— Si pero el tío ya tie