Así de poderoso soy.
Grace se había quedado con un palmo de narices, el CEO Moret aunque le había contestado la llamada solo para decirle que no firmaría con ella. Colgó la llamada terminando las negociaciones con la compañía Smith.
— ¡Demonios, demonios, arrrgh... no puede ser que me estén haciendo esto ese par de imbéciles! ¡¿Por qué!? ¿Por qué Ismael Rossi interfirió en el negocio que estaba por cerrar con estos CEOS? ¡Maldita sea!
La vicepresidenta estaba furiosa, comenzó a destrozar la sala de juntas sin