En Le château.
Con un elegante vestido en tono verde esmeralda, un calzado en tono arena y unos diamantes como pendientes, Raquel estaba lista para el restaurante más lujoso del lugar, ahí siempre había celebridades del mundo, así que debían ir acorde al estatus del “Le château”, sino, no les permitirían la entrada.
Al llegar, fueron recibidos por una mujer muy hermosa, quien preguntó si tenían reservación, en ese momento Raquel sintió que moría, ella no había hecho reservación y la tonta de Amanda, no se lo