Me gire para no mirarlo, mientras mi cuerpo aún sigue temblando ya que por fin he sido capaz de decirle todo lo que sentía y pensaba sintiendo que necesito una caricia suya, pero no llega.
— En breve salimos — me dijo Duncan sin mirarme antes de marcharse de aquella habitación, la misma que durante dos noches había sido testigo del amor de dos personas que aún se aman pero no pueden estar juntos..
Desde que salimos de aquel hotel Duncan no se ha dignado ni a hablarme ni a mirarme a los ojos, so