ESE DÍA EN LA IGLESIA.
Ese día cuando entré a la iglesia y te vi, pensé que eras la mujer más bella que mis ojos habían visto en el mundo, al acercarme pude notar tus lágrimas, por eso me acerqué a hablar contigo.
Cuando me contaste que no tenías trabajo y que debías de mantener a tus tíos que te habían dado todo en la vida, que no podías dejarlos solos o que siguieran trabajando por ti a la edad que tenían, ahí supe que no todo en la vida es dinero, nada te costaba a ti seguir esperando a que tus tíos te continuaran